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El sexo anal es una práctica sexual consistente en la introducción del
pene del macho en el ano y el recto de su pareja. Otros términos sinónimos
-empleados con menos frecuencia- son "sodomía", "coito anal" o "pedicación".
Hombre y mujer griegos teniendo sexo anal.Se conoce la existencia de esta
práctica entre primates y cánidos, además de en seres humanos. La
inserción de juguetes sexuales en el ano también se considera sexo anal.
Es posible también que una mujer penetre analmente a un hombre o a otra
mujer por medio de una prótesis, que comúnmente va sujeta a su pubis por
medio de un arnés. Esta variante del sexo anal recibe el nombre de pegging.
1 El sexo anal en la historia
2 Términos relacionados
3 Sexo anal en la literatura
4 Sexo anal en el cine
5 Sexo anal en la televisión
6 El deseo de sexo anal y su estímulo
7 Sexo anal seguro e higiene
8 Práctica
8.1 Preparación del ano para la penetración: lubricación, distensión e
inicio de la penetración
8.1.1 Lubricación
8.1.2 Relajación del músculo del ano y dilatación del esfínter
8.1.3 Inicio de la penetración
8.1.4 Placer en la fase de penetración
8.2 Masturbación anal
8.3 Técnicas para favorecer el orgasmo: masturbación, objetos y ayuda de
una tercera persona
9 Posturas más frecuentes para la práctica del sexo anal
9.1 Back swinging
9.2 Postura del perrito o "a cuatro patas"
9.3 Coito anal con la persona penetrada sentada encima del pene de su
pareja
9.4 Con las dos personas tumbadas de costado
9.5 El trenecito
10 Sexo anal extremo
10.1 Penetración anal doble
10.2 Triple penetración
10.3 Penetración anal triple
10.4 Penetración anal y vaginal doble DVDA
10.5 Fist Fucking
11 Sexo anal parafílico
El sexo anal en la historia
Adulto romano teniendo sexo anal con joven.. Año 30; encontrado en Estepa
(Sevilla), EspañaEl sexo anal reviste desde tiempo atrás en la historia el
carácter de "vencer la última barrera".
Aunque en Roma no estaba permitido -ni por consiguiente bien visto- que un
ciudadano romano mantuviera sexo anal (poedicare) con otro ciudadano
romano, no había ningún impedimento si lo hacía con un esclavo o esclava.
Horacio (65 a.C.-8 a.C.), poeta lírico y maestro de la sátira, se hace eco
de esta situación tan ubicua:
«…Cuando la entrepierna azuza y tienes a mano un esclavo y una esclava,
¿sobre quién saltas enseguida? ¿No preferirás que se te reviente, no? ―Por
supuesto que no. Me gusta el sexo fácil y asequible»
Sátiras 1.2.114-9
El sexo anal ha sido considerado tabú en muchos países occidentales desde
la Edad Media cuando se rumoreaba que miembros varones de movimientos
heréticos lo practicaban entre ellos.
Durante la Edad Media, la mayoría de los clérigos cristianos no eran
célibes, pero las órdenes más elevadas de algunos credos heréticos sí, lo
que generaba el rumor de su atracción hacia miembros de su mismo sexo.
Algunos retablos y drolleries medievales en madera retratan a personas
realizando anilinguo con un demonio mitad cabra, mitad hombre.
Esta práctica ha sido condenada en los últimos dos mil años por la mayoría
de las religiones: tanto por ser infértil (es una de las prácticas
naturales más típicas para el control de la natalidad, en cuanto coito
substitutivo del vaginal), como por conllevar serios riesgos higiénicos.
Aún (2007) la pedicación es considerada delito en ciertos estados de
Estados Unidos de América, incluso dentro de matrimonios legalmente
constituidos.
Actualmente, el sexo anal está considerado una de las prácticas sexuales
más extendidas en parejas homosexuales y también heterosexuales. Diversos
estudios revelan que, hoy en día, mujeres y hombres confiesan disfrutar
del sexo anal. Aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han
intentado al menos una vez y, según atendamos a unos u otros estudios,
entre el 10% y el 20% de parejas lo practican con regularidad.
Términos relacionados
El caracter tabú de esta práctica ha provocado que aparezcan palabras
alternativas, con distintas utilidades, para identificar y, en su caso
despreciar, su realización por parte de homosexuales. Tal es el caso de la
palabra "sodomizar", usada para suavizar el significado "griego" o, por el
contrario, para remarcar peyorativamente el hecho, al tratarse de una
rotura de tabú del tipo "le rompió el culo".
El origen del término "sodomía" proveniene de Sodoma, ciudad de Canaán que
—según el capítulo 19 del libro del Génesis, en la Biblia— el Dios Yahvé
destruyó por medio de una lluvia de fuego para castigarla por el pecado de
la falta de hospitalidad (a pesar de que el vulgo cree que fue la práctica
de la homosexualidad, misma que quisieron realizar a la fuerza con unos
visitantes que fueron a avisar a Lot del inminente cataclismo (que
resultaron ser ángeles enviados por Yahvé).
En la Italia de finales del Renacimiento, al pintor Giovanni Antonio Bazzi,
le llamaban "Il Sodoma" ('el sodomita' u homosexual).
En España esta práctica sexual es coloquialmente llamada de muchas
maneras: "por el ojete", "por el desagüe", "por el jarapel", "jarapelización",
entre otras.
En México se denomina vulgarmente a esta práctica de diversos modos: "por
el chico", "por el chiquito", "por el asterisco", "por el nomeniegues",
"por el pedorro", "ponme el sucio", "empujar los frijoles", "tronar el
chimuelo", "por el camino de tierra", "por el fundillo","por Detroit", "de
reverzaso", "chiquitear", "desfundar", "inyección de mi troncon por la
vena cacaria", "por el ojete" o "por el oyamel".
En Colombia se denomina vulgarmente "culeame".
En Perú la denominación vulgar es "por el Chiclayo", "por el Anibal", "por
el tubo", "por el botacaca", "por el angosto", "por Troya", "por Ortiz",
"por retro", "contra el tráfico", "por el asteroide", "contestar por el
anexo".
En Chile es popularmente llamado "por el chico", "abrazar p'atrás", "culiar",
"por el moño'e globo", "trancar porotos", "empujar la caca", "cagar
pa'dentro", "empalar", "por el asterísco'e carne" "oyúo", "por el
caminito'e tierra" o "por el callejón oscuro".
En Venezuela se le llama vulgarmente "por el culo". La persona que quiere
ser penetrada suele decir "cógeme". La que quiere penetrar suele decir:
"dame el culo" o "te quiero coger".
El coito anal también recibe el nombre de "un griego", así la expresión
"hacer un griego" o "practicar el griego" tiene el mismo significado.
El término "bufarrón" (utilizado sólo en Uruguay, en España (bujarrón) y
en Argentina se usa la palabra lunfarda bufa-) se origina en la Europa
medieval como un insulto utilizado para describir las supuestas prácticas
homosexuales de los herejes de la secta neomaniquea de los bogomilos
búlgaros[cita requerida]. De su gentilicio surge la palabra ahora sinónima
de homosexual que adopta el rol de penetrador anal.
Sexo anal en la literatura
Además del Marqués de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer,
Petronio o Rabelais han descrito este tipo de prácticas en sus obras.
Entre los autores del siglo XX que han introducido escenas de sexo anal en
sus escritos, se encuentran Guillaume Apollinaire y Pierre Louys.
Algunas citas extraídas de literatura acerca del sexo anal:
Guillaume Apollinaire, en su obra 'Las once mil vergas':
"Las manos de la chica no se quedaron inactivas: habían agarrado la verga
del príncipe y lo hablan dirigido por el estrecho sendero de Sodoma.
Alexina se inclinaba de manera que su culo destacara mejor y facilitara la
entrada del cipote de Mony".
Bocaccio:
''Dicho lo cual, la llevó a uno de los dos lechos y le enseñó qué postura
debía adoptar para aprisionar a aquel maldito diablo. La joven Alibech,
que nunca había metido el diablo en el infierno, experimentó un gran dolor
ante las acometidas de aquel, por lo cual dijo:
"En verdad, muy malo y un tremendo enemigo de Dios debe de ser este
diablo, pues hasta en el momento en que se le mete en el infierno causa
mal."
Allen Ginsberg:
dulce chico, dame tu culo / ¿nunca te has acostado con un hombre?
Sexo anal en el cine
Se considera que el primer coito anal del cine convencional lo protagonizó
Liv Ullman, quien enseñó que se podía tener coitos en otro lugar que no
fuera la alcoba con la luz apagada y por otro lugar que no fuera la vagina.
El coito anal filmado en la película "El silencio" de Ingmar Bergman, se
llevó a cabo en las butacas de un cine semivacío.
También se podría indicar Querelle, si bien ésta es una película en el
límite de la pornografía.
Otros títulos en los que sucede sexo anal son los siguientes: El último
tango en París (la famosa escena de la mantequilla); El expreso de
medianoche; Instinto básico (con los personajes de Michael Douglas y
Jeanne Tripplehorn); La buena estrella; La casa de cristal...
En cuanto a la cinematografía pornográfica, las escenas que contienen sexo
anal se han vuelto omnipresentes al ser una práctica muy demandada. En
dichas escenas es común que, en ocasiones, las nalgas y ano de la persona
penetrada esté afeitado o depilado, así como los testículos y pubis de la
persona que penetra, para una mejor visualización de la penetración.
Sexo anal en la televisión
Aunque obviamente el sexo anal en el cine es emitido en algunos canales o
en programas especiales en distintos países del mundo, no constan
programas en directo donde se haya practicado sexo anal. Sin embargo es un
medio que desde el desarrollo de internet ha permitido la visión de
imágenes hasta ahora inusuales: los videos robados. Una de las escenas de
sexo anal privado más conocidas está en el vídeo privado que
protagonizaron los actores venezolanos Roxana Díaz y Jorge Reyes. En esta
curiosa escena se observa a Roxana practicando sexo anal sentada sobre su
compañero y cómo se gira, sin sacar el pene de dentro para cambiar de
postura. La actriz comentó que no se arrepentía de nada
El deseo de sexo anal y su
estímulo
Con independencia de la llamada al deseo que puede originar el poder
romper un tabú, existen razones antropológicas por las que la visión de un
trasero provoca deseo sexual.
Gräffenberg, el investigador alemán que descubrió el Punto G y le da
nombre, creía que la postura ideal para estimular esa zona -y obtener la
máxima excitación- era la penetración por detrás como lo hacen todos los
cuadrúpedos, ya que el ser humano evolucionó desde primates que aún no
eran bípedos, para posteriormente erguirse. Muchos estudiosos siguieron
considerando que la postura cara a cara era exclusivamente humana y por lo
tanto “antinatural” pero las últimas investigaciones con bonobos nos han
desvelado que ellos también usan la penetración cara a cara y que las
hembras también tienen el clítoris fuera de la vagina.
El comportamiento sexual de los bonobos, que practican besos con lengua,
penetración por delante y por detrás, felaciones, cunnilingus,
frotamientos, masturbación y tocamientos diversos; y todo esto
indistintamente del sexo del otro bonobo, ya sea entre machos, entre
hembras, solo, acompañado o en grupo revelaría que la naturaleza de estas
prácticas pudiera no estar ligada a la cultura sino a la naturaleza de la
especie.
Con independencia de que se produzca la penetración la visión de un culo,
su caricia y sobre todo el contacto del pene con uno puede provocar
fácilmente la erección. De entre las zonas que produce excitación verlas,
es un hecho que la palabra "culos" está mucho más presente en Internet que
"coños" o "tetas".
Las nalgas humanas son de hecho proporcionalmente más grandes que los de
otros primates. En parte por el bipedismo pero, según algunos estudiosos,
también para fomentar la atracción sexual.
Puesto que el valor evolutivo del sexo es fundamentalmente reproductivo
eso explicaría el relativo mayor tamaño de las nalgas femeninas. La
utilidad social del sexo -al igual que ocurre en los bonobos- explicaría
el deseo de penetrar a individuos del mismo sexo.
Las nalgas asimismo son muy sensitivas y, si la experiencia de las
caricias estimula el deseo sexual, en algunas posturas de práctica del
coito lógicamente también se produce un contacto rítmico con las nalgas,
lo que es un fuerte estímulo sexual para ambas partes.
En cuanto a qué morfología de nalgas se considera deseable sí ha variado
con la cultura: en algunas épocas se preferían prominentes y en la
actualidad se valora que sean visibles, pero a la vez firmes y armoniosas.
Sexo anal seguro e higiene
La mucosa rectal es frágil y sensible a las infecciones por virus y
bacterias. La mucosa absorbe las sustancias depositadas en el recto,
fenómeno aprovechado para la administración de medicamentos como es el
caso de los supositorios. Esta capacidad de absorción puede ser aumentada
involuntariamente mediante una penetración brutal, que puede provocar
pequeñas microheridas y ocasionar hasta hemorragias. Por tanto, es un
terreno propicio para la propagación de enfermedades de transmisión sexual
(ETS), ya sean virales como el síndrome de inmunodeficiencia humano(VIH),
el papiloma humano (PBH), todos los tipos de hepatitis( a excepción de la
hepatitis A) los herpes genitales y otras también famosas pero de causa
bacteriana como la gonorrea, la sifilis y otras, incluso en el caso de que
no haya eyaculación. En consecuencia siempre se aconseja la práctica del
sexo anal utilizando un condón (la pedicación sin condón es también muy
arriesgada para el amante "activo"). Es importante prestar cuidado a la
hora de extraer el condón de su envoltorio, para no dañarlo con las uñas y
evitar que pudiera romperse. Si la práctica de la pedicación o sexo anal
se efectúa sin condón, en todo caso es -aunque parezca obvio-
imprescindible el máximo de higienización del ano y del recto así como del
pene en el momento inmediato previo a la pedicación. Si la penetración
anal se practica con o sin condón siempre se recomienda que, durante el
momento de relaciones sexuales, se efectúe después de toda felación y
-sobre todo- después de la penetración vaginal para evitar infecciones
generalizadas a partir de los gérmenes que puedan encontrarse en el ano y
recto.
La higiene es importante para una buena salud del ano y para la práctica
del sexo anal. El lavado con jabón neutro y agua guardarán el ano limpio.
El lavado debe hacerse con suavidad. También es importante que el papel
usado diariamente no sea abrasivo.
El cuidado normal facilita que exista una hidratación natural que permite
que la piel que le rodea esté suave y elástica.
Práctica
Suzuki Harunobu, Hombre y joven, año 1750, Victoria & Albert Museum,
Londres
Preparación del ano para la penetración: lubricación, distensión e inicio
de la penetración
Lubricación
Contrariamente a la vulva y la vagina, el ano y el recto no segregan
lubricación natural que facilite la relación sexual. Tampoco estos
músculos tienen una elasticidad que les permitan dilatarse naturalmente.
Por ello, la penetración anal debe ser practicada con sumo cuidado, para
evitar la propensión existente a los desgarros y fisuras anales. Por este
motivo, cuando se practica sexo anal, suele acudirse a algún lubricante
para facilitar la penetración. En cuanto a los lubricantes naturales, son
muy frecuentes el uso de la saliva o bien practicar la penetración anal
después de la vaginal. Pero, como ambos líquidos se evaporan rápidamente,
la penetración tendría que ser inmediata. Aún así, no suelen ofrecer gran
garantía. Por ello, la mejor opción es recurrir a lubricantes
artificiales. Es conveniente que el lubricante se aplique en el pene, en
el ano y en cualquier objeto que se vaya a introducir en el mismo. En caso
de sexo anal con condón, se debe tener especial cuidado en emplear un
lubricante que sea compatible con preservativo. El lubricante recomendado
sería uno de base acuosa de buena calidad. Los de base oleica es mejor
evitarlos porque pueden dañar el látex. Por motivos de higiene siempre es
recomendable el uso de condón, incluso en la penetración con objetos. La
aplicación del lubricante debe conllevar su morbo y su parte de excitación
sensorial; en este sentido puede ser conveniente -si no se siente reparo a
ello-, pasar la lengua por el ano de la otra persona, e introducirle los
dedos impregnados con lubricante con suavidad, lo que ayudaría a dilatar y
relajar el ano de la persona que va a ser penetrada, y reduciría
significamente la sensación de dolor inicial de la penetración.
Relajación del músculo del ano y
dilatación del esfínter
Como normalmente el músculo del ano (esfínter anal) se encuentra cerrado,
el sexo anal podría ser doloroso si previamente no se tiene la precaución
de distender este músculo (una buena manera sería la realización de juegos
sexuales). Se recomienda dilatar o "ablandar" el esfínter anal previamente
con aceite emulsionado, otros geles especiales, cremas o saliva e
introduciendo lentamente un dedo en el ano, moviéndolo suavemente para
luego ir engrosando con otro y otro y llegar a producir una expansión
progresiva del músculo.
Además puede resultar útil el empleo de un dilatador anal o consolador,
generalmente de forma cónica, aunque puede haber otras variantes como
bolitas unidas que cada vez tienen un tamaño más grande. El principio es
el mismo: jugar con el ano para que éste se acostumbre a tener algo dentro
y se relaje.
Inicio de la penetración
Para reducir las sensaciones de dolor es importante realizar la inserción
del pene o del objeto de forma paulatina, lo que permitirá que se produzca
una dilatación y adaptación gradual de los músculos. En ocasiones ayuda
empujar ligeramente el objeto introducido como si se estuviera defecando
para que la dilatación sea más rápida. En un primer momento puede suponer
extraño realizar este gesto cuando no se está defecando, pero ello no
producirá ninguna expulsión inesperada o indeseada de la materia fecal,
por lo que se puede empujar sin miedo.
Placer en la fase de penetración
Hombre penetrando analmente a una mujer (arte Hindú)En el coito anal o
pedicación la mujer obtiene en gran medida su placer al ser estimulado el
útero, el cual frecuentemente es poco estimulado en el coito vaginal. El
hombre lo obtiene a través de la estimulación de su próstata.
La penetración anal exige generalmente la elección de un ángulo apropiado,
pues el ano es más apretado y menos flexible que la vagina. En el caso de
la ilustración, se observa que la cadera del hombre está relativamente más
alta que la de la mujer.
Usualmente la persona penetrada complementa el coito anal con la
masturbación, lo que contribuye a una multiplicación del placer y a
relajarle la musculatura anal, con la consecuente facilitación y
mejoramiento de la penetración anal. Por otra parte, las terminaciones
nerviosas excitables en la zona ano-rectal son centenares de veces más
numerosas que en la vagina (en el coito vaginal la condensación neural se
restringe al clítoris y, eventualmente al llamado 'punto G'; así -si no
existen fobias- la penetración anal puede llegar a ser más placentera para
la mujer. En el momento en el que la pareja "pasiva" (la persona
penetrada) logra el orgasmo, contrae fuertemente la musculatura anal
provocando una fuerte presión sobre el amante activo lo que le facilita a
éste el orgasmo.
El placer procurado por el coito anal no sólo deriva de las sensaciones
físicas, sino también de las subjetivas ("romper un tabú" por ejemplo) y
de una reminiscencia de la fase o estado anal (según el psicoanálisis).
Sin embargo, la mujer frecuentemente se encuentra desde la infancia
condicionada para considerar como "negativo" al coito anal, de modo que un
intento compulsivo de llevarle a un coito anal puede ser percibido por
ella como una especie de violación, de esto se entiende que la relación
debe hacerse con el máximo acuerdo posible.
Masturbación anal
Tipos de vibrador analLa masturbación anal es la autoestimulación enfocada
en el área del ano. Los métodos más comunes para la masturbación anal
incluyen la inserción de uno o más dedos, algún tipo de juguete sexual, e
incluso elementos no específicos. De todos ellos el sistema más común
suele ser el uso de los dedos. Es importante, para no sentir dolor la
persona penetrada y no dañar sus paredes rectales, que las uñas estén bien
cortas.
La masturbación anal puede aplicarse en hombres y mujeres de cualquier
orientación sexual, ya que el ano contiene numerosas terminaciones
nerviosas que pueden ser estimuladas. En los hombres, la masturbación anal
es especialmente placentera ya que delante del recto se encuentra la
próstata, que también contiene terminaciones nerviosas. Existen, además,
en el mercado algunos juguetes sexuales cuyo objetivo es la estimulación
de la próstata. En las mujeres, la inserción de un objeto en el interior
del ano puede estimular directamente la vagina. La estimulacón anal puede,
tanto en hombre como en mujeres, intensificar notoriamente el orgasmo.
El uso de enemas, por razones de higiene, suele ser el paso previo a la
masturbación anal, pero también puede ser una forma de masturbación en sí
misma: es lo que se conoce como clismafilia. Sin embargo, se debe tener en
cuenta que el abuso de enemas puede llevar con frecuencia a un dependencia
física para el correcto funcionamiento del intestino.
Técnicas para favorecer el orgasmo: masturbación, objetos y ayuda de una
tercera persona
La estimulación simultanea del clítoris y de la vagina en la mujer puede
favorecer el orgasmo, lo que se puede lograr mediante la combinación de la
penetración con la masturbación manual o con consoladores. Asimismo este
placer se puede obtener en sexo en grupo mediante la ayuda de una tercera
persona, bien mediante sexo oral o incluso con la práctica de una doble
penetración vagino-anal. Otra posible combinación en pareja es introducir
un consolador en el ano y penetrar a la pareja vaginalmente o practicarle
un cunnilingus simultáneamente.
El ano contiene gran cantidad de terminaciones nerviosas que al ser
estimuladas ocasionan placer, estas terminaciones nerviosas siguen en gran
medida la misma vía anatómica que las del clítoris. En el hombre, además,
la penetración anal puede estimular la próstata, obteniendo orgasmos más
intensos. En el caso del orgasmo del hombre puede generarse si teniendo
sexo en grupo una de las personas le introduce el dedo en el ano durante
el coito que le realiza a la otra persona.
Posturas más frecuentes para la
práctica del sexo anal
Así como la lubricación y la relajación del esfínter son esenciales para
iniciar un buen sexo anal es conveniente elegir una postura apropiada. Es
importante que la persona penetrada elija la postura que pueda facilitar
una perforación más suave. Existen multitud de posturas. Señalamos a
continuación algunas de las más frecuentes.
Back swinging
El back swinging (lit. "zarandeo de espalda") o "sopla-nuca". El
receptor/-a se encuentra tumbado boca abajo y la persona que penetra en la
parte superior. La penetración es menos profunda, pero el ritmo lo
controla la persona que penetra, lo que unido a la fuerte presión que
ejerce el ano sobre el glande puede provocar un intenso orgasmo.
Postura del perrito o "a cuatro
patas"
La postura del perritoEs una de las más conocidas, especialmentre entre
homosexuales. La persona que va a ser penetrada, se apoya con sus rodillas
y brazos en una posición alta (generalmente en una cama). Cuanto más
agache su espalda, más deja a descubierto su ano. La persona que penetra
puede estar situada también de rodillas en la cama, o bien de pie fuera de
ella. En cualquiera de esos dos casos, es el activo quien lleva el control
y ritmo de la penetración, aunque el pasivo puede jugar con los testículos
de su pareja. En esta postura, el ano de la persona penetrada tiende a
estrecharse, por lo que la penetración puede llegar a ser dolorosa. A
diferencia de la penetración vaginal, la denominada postura del perrito o
"doggy" requiere generalmente que el pene esté en una posición más
elevada. Si la persona que penetra está apoyada sobre sus rodillas, esto
se puede conseguir poniéndose en cuclillas, lo cual es cansado pero
favorece la penetración; o bien dependiendo de la estatura de la persona
penetrada, doblando ésta algo más las rodillas, de modo que el trasero
quede algo más bajo. Si quien penetra lo hace de pie, el amante penetrado
puede abrir sus piernas. En ese caso se logra una penetración más
profunda, pero la postura es algo más complicada, teniendo en cuenta que
hace falta algo más de apoyo para hacer la presión suficiente para
penetrar. Es interesante que la cama sea firme o incluso que la persona
penetrada tenga la posibilidad de agarrarse a algo, por ejemplo en el
cabecero o el pie de la cama.
Coito anal con la persona
penetrada sentada encima del pene de su pareja
Bien de cara al amante, bien de espaldas a él, en este segundo caso la
estimulación visual proviene de observar el trasero penetrado mientras que
la ventaja de hacerlo de cara es ver la expresión de la otra persona,
poder besarla en los labios, mejillas, cuello, tocarle y olerle los
cabellos y, en caso de ser mujer, como se ven y se mueven sus senos;
además éstos rozan con el cuerpo del hombre. La penetración que permite es
muy profunda y la ventaja que tiene es que la persona penetrada tiene
control de los movimientos pudiendo regular tanto el ritmo como la
profundidad de la penetración. Suele ser una postura poco dolorosa, por lo
que a veces puede resultar interesante comenzar por ella para adaptar los
músculos del recto al tamaño del pene.
Con las dos personas tumbadas de
costado
En este caso la profundidad de la penetración es mucho menor y existe el
riesgo de que el pene del chico que penetra se "escape" en varias
ocasiones del recto de su pareja. En cambio, es una postura muy sensitiva
y con mucho contacto físico entre los dos compañeros. Permite además a la
persona que penetra jugar con los genitales de su compañero.
El trenecito
Requiere la intervención de un mínimo de tres personas. En esta postura,
una persona A es penetrada analmente por una persona B que, a su vez, es
penetrada por una persona C. Lógicamente, en esta práctica puede
intervenir un número teóricamente ilimitado de personas.
Sexo anal extremo
Entendemos por sexo anal extremo aquél que practica la introducción de
objetos o penes inusualmente grandes, penetración simultánea doble o
triple y eventualmente también lo sería la práctica de orgías
infrecuentes, donde se produzcan tres o más penetraciones anales
consecutivas sobre la misma persona. Normalmente es poco probable obtener
placer personal de estas prácticas salvo el psicológico debido a la rotura
de tabús y barreras. El motivo más usual es proporcionar excitación sexual
visual por lo que son prácticas propias de la pornografía.
Penetración anal doble
Sylvia Saint, Sylvia Saint, una de las actrices porno que más veces ha
practicado para las cámaras la doble penetración analSe dice que la
penetración anal doble es cuando dos penes son introducidos en el ano, ya
sea el de la mujer, o del hombre en relaciones homosexuales. Aunque en
algunos lugares se indica que necesita ser verificado, pues pareciere que
las limitaciones físicas son demasiadas para esto, lo cierto es que aunque
es muy poco frecuente, con la aparición de aplicaciones P2P como emule, o
a través de los buscadores de fotografías, es posible encontrar numerosas
imágenes y videos de dobles penetraciones anales. Por su propia
definición, "penetración anal doble" puede constituir cualesquiera sean
dos objetos; dígase dos dedos lo cual es más factible. No siendo una
práctica muy frecuente, la demanda de variedad y mayor crudeza de las
escenas porno ha llevado a que en los últimos años sea algo más usual ver
este tipo de escenas, entre las actrices más famosas que lo han practicado
se encuentran Sylvia Saint, Katsumi, Taylor Rain, Sandra Romain,
Belladonna y Eliana Guarda, entre otras. De entre las escenas
protagonizadas por Belladonna se considera de culto la que protagonizó con
Brandon Iron y Lexington Steele. Esta escena es notable porque la actriz
muestra un gran disfrute con la práctica, pese a que los penes son de un
tamaño importante; aparentemente ese disfrute está muy ligado a la ruptura
del tabú: "i'm nasty, i'm so nasty".
Triple penetración
Entendida como la introducción de dos penes por el ano y uno por la vagina
o viceversa sólo se encuentran referencias en el mundo del porno extremo.
La postura es bastante complicada aunque posible, para ello las caderas de
los hombres deben estar a 90 grados unas de otras, una posible combinación
comprobada en video es con la mujer sobre un hombre un una doble
penetración amañ donde uno de los dos hombres estará de rodillas y el otro
prácticamente de pie sobre ella con las piernas ligeramente flexionadas.
Aunque las escenas son visualmente impactantes el movimiento de los
cuerpos está muy limitado.
La triple o cuadruple penetración con objetos es más sencillas, entre las
escenas de sexo extremo más curiosas se encuentra una de Butt Man donde
una chica es penetrada vaginalmente por dos velas y analmente por una,
todas ellas encendidas, la pareja trata de apagarlas con el semen que se
dispara tras un inicio con felación y un final en masturbación.
Penetración anal triple
Se trata de una práctica muy poco frecuente, tan sólo se encuentran
referencias de haberlo practicado por parte de dos reinas del porno anal:
Bridgette Kerkove -con tres dildos- y Eliana Guarda (ver Wikipedia en
inglés), que añade a una doble penetración anal un dildo de color oscuro.
Asimismo es posible encontrar unas pocas imágenes fotográficas de triples
penetraciones, las que se encuentran son similares a las descritas, es
decir una doble anal más un dildo.
Penetración anal y vaginal doble
DVDA
Según consta en la versión inglesa de Wikipedia, tanto la doble
penetración vaginal como la anal se mencionaron como posibilidad ficticia
en el film Orgazmo, una comedia dirigida por Trey Parker, uno de los
creadores de South Park en 1997.
En la película se describe como una postura sexual en que dos hombres
penetran la vagina y otros dos penetran por el ano simultáneamente. Esto
supone que la mujer estaría recibiendo cuatro penes a la vez.
La dificultad es enorme por la cantidad de cuerpos implicados y por la
proximidad de ano y vagina.
Se ha intentado rara vez y lo cierto es que no existe documentación ni se
han encontrado imágenes o vídeos de esta práctica.
Trey Parker y Matt Stone han puesto el nombre de D.V.D.A a su propia banda
y mostraron este nombre en una chica con camiseta que aparece en el
episodio 25 de South Park.
Fist Fucking
Consiste en la introducción de un puño e, incluso el brazo, dentro del ano
y recto de la persona penetrada. Es una práctica muy propensa a los
desgarros anales, fisuras y roturas de esfínter. Por ello, la fase de
dilatación puede durar horas. Por otro lado, con esta práctica se
incrementa significativamente el riesgo de contraer infecciones de
transmisión sexual, ya que el sangrado es frecuente.
Sexo anal parafílico
Las parafilias en las que está implicado el sexo anal son diversas y van
desde prácticas pedófilas homo o heterosexuales hasta la zoofilia.
Algunas denominaciones son las siguientes:
Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.
Clismafilia: Placer sexual obtenido al inyectar líquido en la cavidad
anal, esta práctica incluye el uso de enemas.
Andromimetofilia y Ginemimetofilia Una mujer representa y se comporta
sexualmente como hombre y el hombre adopta el rol de la mujer. En la
penetración anal el sujeto pasivo será el hombre y la activa la mujer.
La parafilia del sexo anal con animales nace en ocasiones del gusto por
penes de diferentes formas y tamaños. Así es una fantasía más o menos
frecuente el sexo con equinos, especialmente con caballos, debido a las
enormes dimensiones de su pene y su docilidad (precisamente por sus
dimensiones puede ser dirigido con la mano hacia el ano, el animal, al que
se puede haber excitado previamente, empujará hasta lograr la
penetración). La práctica más común, lógicamente es con los animales con
los que se tiene más contacto, en especial los perros de tamaño medio o
grande, con penes que en erección son sólo ligeramente más pequeños que
los humanos. Pese a ser en este caso ligeramente inferiores, el placer es
obtenido tanto por la rotura del tabú como por el rápido movimiento de
caderas de estos animales cuando practican sexo.
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